Crucero por las Islas Griegas

8.1.19


Nuestro primer crucero no podía ser otro. Siempre había tenido claro que si algún día me casaba, mi viaje de novios sería un crucero por las Islas Griegas y así fue. Os cuento nuestra experiencia en el crucero por las Islas Griegas que realizamos: cómo es el barco, actividades, duración, sensaciones y mucho más. 

No sabíamos si la experiencia del crucero nos iba a gustar, pero queríamos probarlo. Queríamos saber que sensación produce el estar en una enorme casa flotante que te lleva de un sitio a otro, por lo que cuando nos pusimos a planificar la luna de miel, teníamos claro lo que queríamos, solo nos faltaba buscar cual sería el crucero elegido.

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Crucero por las Islas Griegas

Elegimos la naviera Celestyal Cruises, una empresa con distintos recorridos por las Islas Griegas, así que era perfecto para nosotros. En concreto, nosotros viajamos en el Celestyal Olimpia, un barco cuyo recorrido dura 4 días.

Después de pasar unos días en Atenas, nos recogió en nuestro hotel un chófer que nos llevaría al puerto de Atenas, El Pireo. El puerto se encuentra a poco más de 10 kilómetros de la ciudad, por lo que se puede ir en metro o autobús, pero nosotros en esta ocasión decidimos ir a lo cómodo, así que ya teníamos contratado el transporte privado para que nos recogiera y llevara. 


No sabéis que sensación tan increíble, verte delante de tus ojos un barco tan grande, que sería nuestra casa durante los próximos días, ¡nos sentíamos como en Titanic! Muchísima gente haciendo cola para poder pasar, pero ante nuestro asombro (no estamos acostumbrados a ello), al tener contratada una suite, nada más presentar nuestros pasaportes, un chico nos recogió las maletas y nos pasó adentro, saltándonos todas las colas. 

Una vez en el barco, tras realizar las presentaciones, explicarnos un poco el funcionamiento y realizar un simulacro de emergencia (es obligatorio siempre), nos dispusimos a dar una vuelta por el barco para descubrirlo todo y tomarnos nuestro primer cóctel en la cubierta. Muy recomendable llevar todo incluido (paquete de bebidas también), ya que merece la pena. Pensad que vais a pasar muchas horas metidos en el barco y que lo que más vais a hacer (y mucho) es comer y beber.



Características del Crucero Celestyal Olimpia

El Celestyal Olimpia tiene capacidad para unas 1.600 personas. Cuenta con salones, bares, restaurantes, discoteca, un gimnasio, zona para niños, casino, piscina en cubierta, tiendas... y mucho más. 


Al elegir tu habitación, podrás escoger entre camarote interior, exterior o suite. Personalmente, creemos que merece la pena cogerse una suite. El precio varía poquísimo y la diferencia es abismal.

Suite en el Celestyal Olimpia
Nuestra suite no tenía balcón, pero si una ventana enorme. El primer día nada más llegar nos habían puesto una cesta de frutas como obsequio.

El Celestyal Olimpia realiza el recorrido del Crucero Egeo Icónico, recomedado para personas que viven su primera experiencia en un crucero por Grecia.

Recorrido del crucero por las Islas Griegas

Día 1: Mykonos

Tras embarcar y poner rumbo a nuestra primera parada, decidimos empezar a disfrutar de nuestra "casa", no había tiempo que perder. 

Alucinamos con nuestra suite, espaciosa, cómoda y con todo lo necesario para pasar unos días perfectos. 

Nuestra primera parada fue subir a uno de los bares de la cubierta y pedirnos nuestro primer cóctel, ¡no nos creíamos lo que estábamos viviendo! Las sensaciones fueron alucinantes. Nos sentíamos como niños con juguetes nuevos.


Tras echar un vistazo a las actividades del día, le dije a Juan que quería que bailáramos, así que estuvimos en las clases de baile griego y en la de merengue, ¡cuánto nos reímos! 

La megafonía avisa que estamos llegando a Mykonos y los nervios ya empezaban a apoderarse de mi. 

En este primer día, cometimos un error que ya no nos pasó más (pecamos de novatos). En Mykonos el barco no nos dejó en puerto, por lo que el desembarco era con lanchas. Había que ir a recoger unos números a partir de las 14 horas y como nos lo estábamos pasando tan bien en las clases de baile, fuimos casi a última hora, así que nos dieron de los últimos números, lo que significaba que desembarcaríamos de los últimos. 

El orden era siempre el mismo. Primero los que tienen excursiones contratadas y después van llamando por números (siempre y cuando el desembarco sea con lanchas). No te dejaban bajar hasta que no tocaba tu turno. 

Puesta de sol en Mykonos
Una vez en Mykonos, disfrutamos de la puesta de sol más bonita de todo el viaje. Fue un auténtico espectáculo. Sus calles, sus molinos, sus tiendecitas... hacen que la isla sea un lugar mágico.


Cada día, al volver a nuestra habitación tras la visita de la tarde, teníamos la cobertura hecha. Nos tenían la habitación preparada, con un detalle hecho con las toallas y una golosina. Además, nos dejaban el programa de actividades del día siguiente.  

Día 2: Kusadasi y Patmos

Si hay algo que harás en el crucero, será madrugar y ¡menudos madrugones! El barco llegaba a puerto todos los días a las 7 de la mañana, así que nos teníamos que levantar antes para arreglarnos y desayunar. 

La primera parada del día era la única en la que salíamos de Grecia para pisar tierras turcas. 

En Kusadasi teníamos excursión a la Antigua Ciudad de Éfeso. Nada más desembarcar nos esperaba el autobús con la guía que nos iría contando toda la historia, pero antes, vaya sorpresa nos llevamos al salir al puerto y ver aquella imagen tan bonita. 

Éfeso es un lugar increíble, que no dejará de sorprenderte. Alucinamos con las ruinas, el lugar y con la gran historia que tiene. 

Éfeso
Al terminar la excursión, nos volvieron a llevar al puerto, pero aún nos quedaba un rato para poder dar una vuelta, así que estuvimos viendo algunas tiendas y compramos pasteles típicos.

Teníamos unas horas hasta nuestra siguiente parada, Patmos, así que la dinámica de cada día era la misma, comíamos, dormíamos un rato y disfrutábamos del barco antes de volver a desembarcar.

Lo de Patmos fue un poco extraño, ya que tuvimos sentimientos encontrados. Patmos es una isla preciosa, tranquila, llena de casas blancas y tiendas bonitas, pero cuando llegamos hacía un viento que el levante de Cádiz se queda en pañales. 

A pesar de ello, no podíamos dejar que nos fastidiara la visita, por lo que tuvimos que dejarnos llevar un poco y la visita nos salió bastante cara. 

Si quieres ver algo más que sus calles, en Patmos hay dos visitas interesantes que se encuentran en la zona alta: el Monasterio de San Juan y la Cueva del Apocalipsis.

Desde el puerto de Scala hasta el monasterio hay 4 kilómetros, lo que necesitas transporte para ir. Nosotros ante las pocas ganas de buscar algo (porque el frío y el viento eran horribles y no se podía estar en la calle) fuimos a lo rápido. Nada más salir del puerto hay una parada de taxis destinados para ello. 

Vistas desde el Monasterio
El taxi cuesta 30 euros (vaya una persona o cuatro). Te sube hasta la cueva, te da un rato para verla, vuelve a por ti y te sube al monasterio, te da otro rato para verlo y te recoge para volver a llevarte al puerto. Todo lo que tiene de cómodo lo tiene de caro. Si consigues llenar el taxi, entonces si sale bien de precio. 

La Cueva del Apocalipsis es un lugar sagrado que se ha convertido en un importante punto de peregrinaje para cristianos de todo el mundo. En esta gruta, se cree que Juan de Patmos recibió las visiones para escribir el Apocalipsis, en el Nuevo Testamento.

Su entrada cuesta 2 euros por persona y están prohibidas las fotos en su interior. 

El Monasterio de San Juan el Teólogo es un bonito monasterio ortodoxo que se fundó en 1088. Este monasterio es el origen de la riqueza de la isla, ya que siempre se benefició de numerosos privilegios.


El monasterio tiene también un museo con utensilios ortodoxos y libros antiguos que merece la pena. 

La entrada al monasterio cuesta 4 euros por persona. 

Desde 1999, ambos lugares fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Día 3: Rodas

Volvía a sonar nuestro despertador particular para avisarnos que nos quedaba poco para llegar a la parada del día de hoy. En nuestro tercer día nos tocaba disfrutar de la isla de Rodas.

Acrópolis de Lindos
Teníamos excursión contratada para ir a visitar la Acrópolis de Lindos, a 50 minutos de Rodas. Nos recogió el autobús y nuestra guía en el mismo puerto y nos fue contando durante todo el camino la historia. 

Merece la pena la visita. Lindos es una población muy bonita y su acrópolis es una de las visitas más importantes de la isla. Las vistas desde allí arriba son alucinantes.

Tras volver a la ciudad de Rodas, teníamos una visita guiada y al finalizar, tiempo libre que aprovechamos al máximo. Se agradecía disfrutar de tantas horas seguidas en tierra firme. 


Rodas fue uno de los lugares que más nos sorprendió. No sabíamos como era, ni conocíamos nada y nos pareció espectacular. Una ciudad muy cuidada y bonita. 

Día 4: Heraklión y Santorini

Último día y yo estaba atacada, ya que nuestra última parada iba a cumplir uno de mis sueños viajeros. 

Heraklión fue la única escala del barco que no nos gustó. A pesar de encontrarse en la famosa isla de Creta, pensamos que Heraklión no merece la pena. 


Una de sus visitas más populares es el Palacio de Knossos, que se encuentra a poco más de 5 kilómetros del puerto, pero sinceramente, no nos apetecía volver a buscar taxi, ni bus, ni nada, por lo que dimos una vuelta y viendo el poco atractivo que nos presentaba la ciudad, nos volvimos enseguida al barco. 

Seguramente el Palacio de Knossos merezca muchísimo la pena, pero tras la mala noche que yo había pasado, el mareo y que llovizneaba, decidimos dejarlo para otra vez, si volvemos.

Lo de Santorini es de otro nivel, ha pasado a convertirse en mi lugar preferido en el mundo y se, que volveré algún día para dedicarle el tiempo que necesita, o mejor dicho, que yo necesito pasar en él.


Con el poco tiempo que teníamos, llegar del puerto a Oia es toda una odisea, pero os voy a contar lo que liamos nosotros.

Bajamos junto a una pareja que habíamos conocido en el barco y nos fuimos los 4. Para empezar, teníamos que subir a Fira, así que subimos en funicular (el trayecto por persona cuesta 6 euros). Una vez en Fira, hay que buscar el bus para llegar a Oia. Los autobuses salen de la estación central, ya que al parecer las otras paradas que realizaba no funcionan. 

Nos paramos en una parada que nos indicaron y, tras un rato esperando, un hombre nos dijo que ahí ya no paraba el bus. Fue muy amable y nos dijo que él nos acercaba a la estación, así que nos dejamos ayudar y nos montamos los 4 en su coche. 

Una vez en la estación, el bus que te lleva a Oia no tiene pérdida, ya que le ponen un cartel en la parte delantera bien grande. El bus cuesta 1,80 euros por persona y trayecto. 


¡Por fin en Oia!, por fin podía disfrutar de mi sueño. Santorini es magia, hay que vivirlo para sentir lo que allí se respira. A pesar de la gente que había, había paz. Es una sensación muy extraña, pero muy especial. 

No veo el momento de volver a pisar sus calles y seguir dejándome impresionar con sus calles y sus cúpulas azules. 

Para la vuelta, tuvimos que volver a hacer el mismo trayecto. Cogimos el bus en el mismo sitio y luego el funicular.



El quinto día a las 7 de la mañana, el barco llegaba nuevamente al puerto de El Pireo para desembarcar. Nuestra aventura había terminado, ahora tocaba volver a preparar el barco para dejar paso a nuevos aventureros. Por nuestra parte, fue una experiencia que no olvidaremos nunca. 

Ventajas e inconvenientes de realizar un crucero

Ventajas

No tienes que preocuparte absolutamente por nada. El crucero te lleva a cada uno de los lugares que vas a visitar. Traslados, excursiones, comidas... todo te lo dan hecho, sin necesidad de estar buscando tú nada. El personal está siempre atento a tus necesidades, te cuidan un montón y tienen detalles contigo.

No tienes tiempo para aburrirte. Las horas que pasas en el barco están llenas de actividades que puedes realizar para divertirte y conocer gente. Clases de idiomas, de baile, karaoke... las opciones son infinitas.

Descansarás más que de costumbre cuando viajas (al menos en nuestro caso). El pasar tantas horas en el barco da para mucho y estarás mucho tiempo de relax

Los traslados entre islas son, normalmente, por la noche, así que disfrutarás muchísimo todo el día y todas las horas de luz haciendo lo que quieras. Mientras el barco navega hasta tu próxima parada, tú estás tranquilamente durmiendo en tu habitación.

Al realizar tantas paradas, puedes decidir cual te gustaría visitar en un futuro más detenidamente y cual no.  

Inconvenientes

Al igual que es una ventaja que el barco te lleva a todos lados, también se convierte en desventaja, ya que si algún sitio te está gustando mucho, no podrás quedarte un rato más. El barco partirá contigo o sin ti, cumpliendo estrictamente los horarios marcados. 

Si eres de los que se marea, tendrás que tener siempre a mano la biodramina. Yo tuve que tomarla todos los días porque sentía mucho que estaba en un barco (Juan solo la tomó un día). Hay que tener en cuenta que la biodramina da muchísimo sueño, por lo que es recomendable comprar la que tiene cafeína y, aún así, produce sueño cuando estás relajado. Yo creo que jamás he dormido tanto en un viaje. 

Al desembarcar se pierde muchísimo tiempo, sobre todo, si no tienes excursiones contratadas (ya que tienen preferencia para salir los que sí las tienen) y cuando el barco no te deja en puerto. En estos casos tienes que coger un número y van llamando por orden (si no eres rápido en ir a por el número podrás desembarcar hasta una hora más tarde).

Información útil 

- Para ir desde el puerto El Pireo a Atenas una buena opción es coger el bus X80. Nada más salir del puerto, a unos metros saliendo hacia la izquierda, encontraréis una parada de bus y una pequeña taquilla para comprar el ticket. El único ticket válido para esta línea es el de 24 horas que tiene un precio de 4,50 euros por persona. El bus te deja en la Plaza Syntagma, siendo ésta la última parada que realiza. 

Otra opción para ir de El Pireo a Atenas o viceversa, es el metro. Esta opción es mucho más económica, ya que solo tendrás que sacar un billete que cuesta 1,40 euros. El inconveniente es que la parada te deja a unos 15-20 minutos andando del puerto, por lo que si vas cargado con equipaje o llueve (cuando nosotros llegamos a El Pireo diluviaba) es mucho mejor opción el bus.  

- Para viajar en crucero es recomendable contratar un seguro de viajes. Estarás en aguas internacionales, por lo que si te pasa algo en el barco y necesitas un médico, es mejor estar cubierto.

- Quizás un crucero no es el viaje más económico que puedas realizar, pero si miras que tienes absolutamente todo incluido, la cosa cambia. Te recomendamos aprovechar las últimas ofertas low cost que lanzan las navieras para no dejar camarotes vacíos (aunque seguramente te toque un camarote interior en la parte inferior del barco) o hacer como nosotros, en cuanto sepas que quieres irte de crucero, lanzarte a por él. Nosotros lo contratamos casi un año antes y nos incluía muchísimas cosas. La ventaja de ésto es que podrás elegir la habitación que quieras.

- El crucero ofrece excursiones en cada uno de los puertos a un precio algo elevado. Nosotros teníamos dos incluidas que iban en el paquete que compramos con el crucero, el resto de días, fuimos por libre. Si quieres hacer excursiones en cada parada, te recomendamos que busques otras alternativas. Hay webs donde ofrecen las mismas excursiones que el crucero a precios mucho más económicos.

- En todo crucero hay una noche de gala con el capitán. ¿Cómo debes vestir? Pues sinceramente, nosotros vimos de todo en el barco. Había gente muy arreglada y gente que iba normal. En nuestro caso, íbamos algo arreglados pero tampoco mucho. 

- En el crucero, lógicamente, no tendrás internet en el móvil, a no ser que pagues los bonos de wifi. Nosotros decidimos no pagarlos. Estábamos allí para desconectar y agradecimos tener esa libertad del móvil. 

Creo que no me he dejado nada importante sin contar, si tenéis pensado hacer algún crucero y tenéis alguna duda, os ayudaremos encantados. No dudéis en preguntar. 

Nuestra experiencia

Para nosotros fue una experiencia totalmente nueva y diferente a lo que estamos acostumbrados. Lo pasamos muy bien, descansamos muchísimo, vimos islas preciosas y nos enamoramos aún más de Grecia. 

Quizás no sea el tipo de viaje que queremos repetir de inmediato, pero si que volveríamos a realizar algún crucero algún día si surge la oportunidad. 

Aún así, creo que todo blog debe contar lo bueno y lo malo de su experiencia y yo quiero contaros todo lo (malo) que nos pasó. Lo bueno ya lo habéis podido comprobar durante todo el artículo.

Ya nos habían avisado que quizás finales de septiembre no era buena fecha para realizar un crucero porque las aguas están muy revueltas, pero era la fecha que teníamos, así que no dejamos que esto nos echara para atrás. 

Debido a las aguas revueltas pasamos una noche horrible cuando íbamos a Creta (nos adentrábamos mucho en alta mar). Os lo juro que yo creía que no salía viva del barco. El barco se movía como si fuera de papel. Las puertas de los armarios se abrían y cerraban solas. Fue horrible. El capitán del barco nos avisó por la noche y nos dijo que no nos preocupáramos, que ellos velaban por nuestra seguridad, pero yo en mi vida he tenido más ganas de que llegara el día y atracáramos en puerto. Solo fue esa noche, pero espero no volver a vivirlo más, así que cuando volvamos a hacer un crucero, no iré en esas fechas. 

Nuestro bar favorito en el crucero
Otra cosa que no nos gustó fue la comida. Para nosotros era pésima casi toda, de muy mala calidad y muy poca variedad (en el bufet prácticamente los 4 días había lo mismo). En el restaurante a la carta la comida era mucho mejor, pero es cierto que nos gustaba más comer en el restaurante de cubierta que podíamos comer en una mesa nosotros solos. En el restaurante te sentaban con quien te tocara y, a veces, era algo incómodo. Lo mejor era la hora de la merienda, así que aprovechábamos siempre para quitarnos el hambre.

Merienda
Habíamos leído que en algunos cruceros, en el restaurante, tienes una mesa asignada con un turno y unos compañeros fijos, en el Celestyal Olimpia no es así. Puedes ir a la hora que quieras a comer y, a no ser que vayas al restaurante a la carta, que te sientan en la mesa que haya sitio compartiendo con cualquier pasajero, en el resto de restaurantes comerás solo si quieres. 

Son dos cosas muy puntuales que no tiene por qué pasar a todo el mundo, nos pasó a nosotros y os lo cuento, pero es algo que no pasa siempre, por lo que recomendamos muchísimo la experiencia y no cambiaríamos por nada nuestra luna de miel. La volveríamos a repetir sin dudarlo.


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26 comentarios

  1. Hello Verónica,
    Nice to see this report of your trip along these Greek Isles. Wonderful pictures.
    That must be so nice to go with a cruise ship.

    Greetings, Marco

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  2. "Lo pasamos muy bien, descansamos muchísimo, vimos islas preciosas y nos enamoramos aún más de Grecia". Esta frase me parece que resume de manera muy especial un viaje y un crucero que será inolvidable para vosotros. Gracias por contar la experiencia en primera persona y con esa cercanía tan especial. Además de una entrada útil es un precioso relato viajero a pesar de los peros que casi todo viaje conlleva. Las fotos son preciosas, especialmente la de Santorini y la de la puesta de sol. Felicidades.

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    1. Gracias Miguel, sin duda, para nosotros siempre permanecerá en nuestro recuerdo. Besos.

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  3. me parecen unas fotos espectaculares... y un viaje genial!!
    besitos!

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  4. Que maravilla de post, todo explicado, me encanta Verónica!!! Nunca he hecho un crucero y estoy lejos de hacerlo por el momento...Adoro el mar, y no me mareo nunca!!!...si hace falta me llevo algún bocata, jejej, pero me encantaría. Muchísimas gracias por una información tan bien expuesta y atractiva.
    Te deseo lo mejor en 2019, un besazo!!

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    1. Pues sabiendo que no te mareas, te animo a hacerlo! Es una experiencia única. Gracias por pasar, Moni. Besos.

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  5. Ay ay ay Verónica, los barcos y yo no casamos bien. Creo que te lo he comentado en alguna ocasión. Nosotros tenemos un barquito que usa Yayo para pescar todos los fines de semana y si me he subido un par de veces ya creo que te digo que son muchas. Me mareo. No puedo. Además, como sabes, es uno de nuestros medios de transporte habituales para desplazarnos a la península y, claro, pues entre las veces que los barcos son malos, que te toca mal tiempo, que tus vecinos hacen ruido,... Ya sé que, por supuesto no es igual, pero la verdad es que prefiero evitarlo.
    Aún así, lo importante es que vosotros lo pasárais bien porque realmente creo que debe ser una experiencia interesante y única. Además, por lo que cuentas, los lugares resultaron ser preciosos. Las fotografías así los muestran.
    Sea como fuere, me ha encantado acompañaros a través de vuestro blog.
    Un besazo

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    1. Yo me mareo también, al igual que me mareo en el avión, pero la biodramina lo soluciona todo. Gracias por acompañarnos, Macarena. Besos.

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  6. Me parece una experiencia increíble. ¡Qué buen viaje!

    Besos

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  7. No he realizado ningún crucero y tengo muchas ganas, tenemos que pensar el destino, aunque de momento ganan los fiordos nórdicos. Un besazo

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  8. Hola Verónica , la verdad es que si tu has vivido un sueño me alegro mucho por vosotros por que la verdad sea dicha , el lugar es precioso y se ve que es un lugar mu tranquilo para vivir , pero yo creo que no me veo en un crucero de esos , ya que yo soy más de ir de viaje por carretera , me alegro mucho de que lo disfrutarais , como al igual espero , que este año que ha empezado , nos traigas más excursiones tan divertidas y bonitas como esta , besos de flor.

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    1. A nosotros también nos encantan los viajes por carretera, Flor. Nuestro próximo diario será así. Besos.

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  9. No me atraen mucho los cruceros pero sí Grecia y viendo las fotos la verdad es que me haría ese crucero y mil más como ese jajaja.
    Un besito.

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  10. Hola.
    Soy fan de los cruceros y el primero que hice, hace años y con mis padres, fue precisamente a las islas griegas así que me has traído mcuhos recuerdos.
    Muy feliz finde.

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    1. Qué alegría haberte traído esos recuerdos, Marigem! Gracias por pasar.

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  11. Eres como mi hermana gemela o algo así jaja. Me fascina el viaje que habeis hecho me llama mucho toda la zona de Grecia y como nunca he ido de crucero creo que tendría tus mismas dudas y saldría con una sensación parecida. Por cierto muy interesante lo de la biodramina yo me suelo marear em coches sobre todo y siempre he pensado si un crucero seria un buen viaje para mi o un suplicio :(. Y he flipado con lo que has contado de la noche esa son cosas que no te planteas hasta que lo vives da la sensación que en crucero con esas dimensiones apenas se debe notar pero vamos es super interesante tu experiencia bien está saberlo. Como siempre me ha encantado tu post mil gracias. Besos

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    1. Totalmente Natalia, yo jamás pensé que eso se pudiera mover tanto, pero lo hace, créeme que lo hace y fíjate si estarán acostumbrados, que los chicos del espectáculo, allí con la cabeza para abajo y yo que no me aguantaba ni sentada! jajaja qué cosas... La biodramina elimina cualquier mareo que puedas tener, así que si algún día te surge la oportunidad, no lo pienses. Gracias por tu bonito comentario. Besos.

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  12. Yo lo hice hace un par de años y ¡me encanto!Totalmente recomendado.
    Besos.

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  13. Gracias por tan buena información. Preciosas fotos.
    Tengo ganas de ir, pero no lo haré en barco 😀 solemos desplazarnos mejor en avión.
    Besos

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