Ruta por el Mediterráneo en crucero: nuestra experiencia a bordo del MSC Splendida
Así que nos embarcamos en el MSC Splendida para recorrer el Mediterráneo desde Barcelona y descubrir algunas de las ciudades más interesantes de la costa mediterránea.
Durante el viaje hicimos escala en Marsella, Génova, Palermo, Nápoles y Túnez, además de disfrutar de un día completo de navegación antes de regresar a Barcelona.
En este artículo queremos contarte nuestra ruta por el Mediterráneo en crucero día a día, pero también toda la información que creemos que puede ser útil si estás pensando en hacer un crucero por primera vez: qué llevar, cómo organizar las excursiones, qué hacer durante las horas de navegación, cómo funcionan los embarques y desembarques y otros consejos.
Nuestro crucero por el Mediterráneo
Nuestro viaje comenzó en Barcelona, donde embarcamos en el MSC Splendida. Desde allí pusimos rumbo a Francia, para después continuar por Italia y terminar el recorrido en Túnez antes de emprender el regreso a Barcelona.
Una de las cosas que más nos gustó de viajar en crucero fue precisamente esa sensación de que cada mañana empezábamos una aventura diferente. Un día estábamos paseando por las calles de Marsella, al siguiente descubriendo Génova y poco después recorriendo Palermo o Nápoles.
La ruta que hicimos fue:
Día 1: Barcelona y embarque en el MSC Splendida.
Día 2: Marsella.
Día 3: Génova.
Día 4: Nápoles
Día 5: Palermo.
Día 6: Túnez.
Día 7: día completo de navegación.
Día 8: llegada a Barcelona y fin del crucero.
Una de las grandes ventajas de este tipo de viaje es que puedes conocer diferentes destinos sin tener que cambiar de hotel cada noche. El barco se convierte en tu alojamiento, restaurante y lugar de ocio mientras tú te dedicas a descubrir cada puerto.
Día 1: Barcelona y embarque en el MSC Splendida
Nuestro crucero por el Mediterráneo comenzó en Barcelona, aunque aprovechamos las horas previas al embarque para conocer un poco más la ciudad, ya que llegamos la noche anterior.
Una vez a bordo del MSC Splendida, llegó uno de los momentos que más ilusión nos hacía: descubrir por primera vez cómo era nuestra nueva casa para los siguientes días. Y tenemos que reconocer que el barco impresiona.
Después de acomodarnos en nuestro camarote, cogimos uno precioso con balcón, nos fuimos directamente a comer y luego empezamos a familiarizarnos con el funcionamiento del barco y disfrutar de las primeras horas a bordo.
El primer día también es perfecto para localizar restaurantes, piscinas, zonas comunes, teatro y todos aquellos lugares que probablemente utilizarás durante el viaje.
Nuestro consejo para el día del embarque
No tengas prisa por empezar a visitar el barco como si fuera una atracción turística. Lo primero es localizar tu camarote, dejar el equipaje y comprobar toda la información que te facilite la naviera.
También es importante prestar atención a las indicaciones relacionadas con el simulacro de seguridad obligatorio, que forma parte del procedimiento de embarque.
Después sí: toca explorar el barco y empezar a disfrutar.
Día 2: Marsella
Nuestra primera escala del crucero por el Mediterráneo fue Marsella, una de las grandes ciudades del Mediterráneo francés.
Ya habíamos estado en Marsella en un viaje que hicimos hace unos años, pero aprovechamos las horas disponibles para volver a visitar algunos de los lugares más importantes de la ciudad, aunque el tiempo no nos acompañó.
También merece la pena recorrer el Vieux-Port, el antiguo puerto de la ciudad; la catedral de Marsella, que es gratuita y preciosa, y perderse por las calles de Le Panier, uno de los barrios con más encanto de Marsella.
Marsella fue nuestra primera escala y nos sirvió para empezar a familiarizarnos con el ritmo de un viaje de este tipo: desembarcar, aprovechar unas horas para conocer la ciudad y regresar al barco antes de la hora indicada.
Día 3: Génova
Al día siguiente despertamos en Génova, una de las ciudades portuarias más importantes de Italia.
Génova nos sorprendió especialmente por su centro histórico, sus calles estrechas y sus edificios históricos. Es una ciudad que invita a caminar y descubrir poco a poco sus rincones.
Durante nuestra escala recorrimos algunas de sus calles más importantes y visitamos lugares como la catedral de San Lorenzo, la piazza de Ferrari y los famosos Palazzi dei Rolli, que son Patrimonio de la Humanidad.
Una de las ventajas de hacer una escala en Génova es que buena parte de los lugares de interés se encuentran relativamente cerca unos de otros, por lo que puedes hacer una visita tranquila por libre.
Día 4: Nápoles
Nuestra siguiente escala del crucero por el Mediterráneo fue Nápoles, aunque en esta ocasión no visitamos la ciudad, si no que nos fuimos hasta Pompeya, para conocer las ruinas de esta impresionante ciudad.
Era uno de esos lugares que siempre hemos querido conocer y fue increíble poder caminar por Pompeya. Nosotros fuimos por libre, porque nos quedamos sin poder hacer la excursión con alguna compañía ajena al barco, pero igual tú tienes más suerte y consigues 👉 reservar tu excursión a Pompeya para cruceros. La excursión incluye la entrada a Pompeya.
Llegar y volver no es difícil, pero lo cierto es que si no te manejas mucho, puede ser lioso. Nosotros fuimos en bus y volvimos en tren, porque fue lo que mejor nos vino por los horarios que nos indicaba Google Maps.
Día 5: Palermo
La siguiente parada del crucero por el Mediterráneo nos llevó hasta Palermo, capital de Sicilia.
Aquí el ambiente cambia completamente y empiezas a sentir que has llegado a una Italia diferente: mercados, edificios históricos, iglesias, calles llenas de vida y una gastronomía que merece por sí sola el viaje.
No puedes irte de Palermo sin vivir el ambiente de sus mercados y probar alguna de sus especialidades, como los supli o los cannoli.
Día 6: Túnez
La última escala de nuestro crucero por el Mediterráneo fue Túnez, una parada que nos permitió cambiar completamente de escenario.
El barco atracó en el puerto de La Goulette, desde donde se pueden realizar diferentes excursiones para conocer la capital y otros lugares de interés de la zona.
Esta escala nos pareció especialmente interesante porque, en cuestión de horas, pasamos de recorrer ciudades europeas a encontrarnos en un destino con una cultura completamente diferente.
Durante la excursión conocimos la medina de Túnez y el bonito pueblo de Sidi Bou Said. Es pequeño, pero merece la pena. Recomendamos la excursión sin dudarlo.
Como ocurre con cualquier escala, el barco no espera a los pasajeros que llegan tarde, por lo que es fundamental controlar siempre la hora límite de regreso indicada por la naviera.
Día 7: día completo de navegación
Después de varios días despertándonos cada mañana en una ciudad diferente, llegó algo que también forma parte de la experiencia de viajar en crucero: un día completo de navegación.
El día está lleno de actividades y cosas para hacer, así que nada mejor que mirar la programación y empezar a disfrutar de todo lo que el barco ofrece.
Piscina, restaurantes, paseos por cubierta, actividades, espectáculos... El día de navegación sirve precisamente para bajar el ritmo y disfrutar de todo aquello que durante los días de escala apenas tienes tiempo de utilizar.
Después de varios días de visitas, también se agradece tener unas horas para descansar, aunque tenemos que confesaros, que las primeras horas fueron bastante movidas y no pudimos disfrutar del barco tanto como nos hubiera gustado.
Día 8: regreso a Barcelona
Después de una última noche a bordo, llegó el momento de recoger nuestras cosas y desembarcar en Barcelona.
Y aunque teníamos muchas ganas de volver a casa, también nos dio un poquito de pena que terminara el viaje.
Un crucero tiene algo curioso: durante unos días ese barco se convierte en tu pequeña rutina. Tienes tu camarote, tus horarios, los restaurantes, las zonas comunes y hasta empiezas a reconocer a algunos de los trabajadores y pasajeros.
Y de repente toca hacer la maleta y volver a tierra firme, pero con una gran experiencia vivida.
Todo lo que necesitas saber para hacer un crucero
Si nunca has hecho un crucero, probablemente antes de reservar tengas un montón de dudas.
¿Es complicado embarcar? ¿Qué llevo en la maleta? ¿Tengo que contratar las excursiones con la naviera? ¿Qué pasa si llego tarde al barco? ¿Hay que contratar un seguro?
Después de nuestra experiencia, estas son algunas de las cosas que creemos que conviene tener en cuenta.
¿Qué llevar en la maleta para un crucero?
Preparar la maleta para un crucero puede parecer sencillo, pero hay algunas cosas que merece la pena tener en cuenta.
Además de la ropa que utilizarás durante las excursiones, nosotros llevaríamos:
Calzado cómodo para caminar.
Ropa fresca y alguna prenda de abrigo. En el barco puede hacer calor y en la cubierta, depende del mes que hagas el crucero, frío.
Bañador y ropa de piscina. Hay piscina cubierta para todo el año.
Protector solar.
Documentación y tarjetas.
Cargadores y baterías externas.
Medicación habitual y biodramina, por si el barco se mueve de más algún día.
Una muda y lo imprescindible en el bolso de mano, ya que el equipaje facturado puede tardar un tiempo en llegar al camarote durante el embarque.
Ropa para las fiestas temáticas. En la app de MSC podrás ver las fiestas que tiene tu crucero y, aunque no es obligatorio, es divertido.
¿Hay que llevar ropa elegante?
Depende del crucero y de las noches temáticas que se organicen, pero es habitual que algunas noches exista un código de vestimenta más elegante.
Por eso, antes de preparar la maleta, revisa la información de tu crucero y deja espacio para algún conjunto un poco más arreglado. En la noche del capitán, aunque hay de todo, la gente suele ir muy arreglada.
Excursiones en las escalas: ¿por libre o con el crucero?
Esta es probablemente una de las grandes decisiones que tendrás que tomar durante un crucero.
Puedes contratar las excursiones directamente con la naviera, buscar una excursión externa o visitar la ciudad por libre.
Nosotros creemos que no existe una única opción correcta. Depende mucho del puerto, del tiempo disponible y de lo que quieras visitar.
Para una ciudad que puedes recorrer fácilmente a pie desde el puerto, visitar por libre puede ser una opción estupenda.
En cambio, si quieres desplazarte bastante desde el puerto o visitar un lugar situado lejos de la ciudad, una excursión organizada puede darte más tranquilidad.
En el caso de hacer un crucero como el nuestro, las excursiones que recomendamos hacer son la de Pompeya y Túnez. Si tu crucero hace escala en Roma, también es recomendable contratar la excursión a Roma.
¿Qué opción elegiríamos?
Para las ciudades que están cerca del puerto y tienen los principales atractivos relativamente concentrados, nosotros valoraríamos hacer la visita por libre.
En cambio, cuando el desplazamiento es largo o hay que combinar varios transportes, preferimos una excursión organizada o llevar muy bien estudiado el recorrido.
Y hay una regla que nunca debes olvidar:
Hay que estar de vuelta en el barco antes de la hora límite indicada.
Si realizas una excursión organizada por la propia naviera, la organización se encarga de controlar los tiempos. Si visitas el destino por tu cuenta, toda la responsabilidad de regresar a tiempo es tuya.
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| Amanecer desde nuestro balcón |
Seguro de viaje para un crucero
Aunque contratar un seguro de viaje no sea lo primero que pensamos cuando organizamos un crucero, para nosotros es algo totalmente imprescindible.
Un crucero tiene algunas particularidades respecto a otro tipo de viajes: puedes encontrarte en aguas internacionales, visitar diferentes países durante el mismo viaje y tener que hacer frente a gastos médicos o incidencias relacionadas con el propio crucero.
Nosotros tenemos un artículo específico donde hablamos de este tema y explicamos qué tener en cuenta al contratar un seguro para un crucero.
👉 Puedes consultar aquí nuestra guía: Seguro de viaje para cruceros.
Consejos para viajar en crucero por primera vez
Después de nuestra experiencia, hay algunos consejos que creemos que pueden venirte muy bien si es tu primer crucero.
Organiza las escalas antes de viajar. No improvises completamente qué hacer al bajar del barco. Aunque tengas pensado visitar por libre, lleva claro qué quieres ver y cuánto tiempo necesitas.
Controla siempre la hora de regreso al barco. No confundas la hora de salida del barco con la hora a la que debes estar a bordo.
Lleva calzado cómodo. Vas a caminar muchísimo durante las escalas y tus pies te agradecerán haber elegido un calzado cómodo.
No intentes verlo todo. Las escalas suelen durar unas horas y es imposible conocer una ciudad en profundidad. Elige qué quieres visitar y disfruta.
Deja tiempo para disfrutar del barco. Es uno de los grandes pasatiempos de este tipo de viajes. Disfrutar de la comida, los juegos, los espectáculos... lo vas a pasar en grande.
Comprueba qué está incluido en tu reserva. Restaurantes, bebidas, internet, determinadas actividades y otros servicios pueden tener condiciones diferentes según la tarifa o el paquete contratado.
Lleva siempre contigo la documentación necesaria. En un crucero visitarás diferentes países, por lo que debes comprobar con antelación los requisitos de entrada y la documentación que exige la naviera para tu itinerario.
Consulta la información oficial antes de viajar. Los horarios, escalas, excursiones y requisitos pueden cambiar. La documentación de tu propia naviera debe ser siempre la referencia final.
¿Merece la pena hacer un crucero por el Mediterráneo?
Después de nuestra experiencia, nosotros diríamos que sí, especialmente si te apetece conocer varios destinos en un mismo viaje sin tener que cambiar de alojamiento continuamente.
Eso sí, tienes que saber que un crucero no sustituye a un viaje independiente por cada ciudad. Las escalas son relativamente cortas y tendrás que seleccionar muy bien qué quieres visitar.
Para nosotros, precisamente ahí está parte de su encanto: te permite tener una primera toma de contacto con diferentes destinos y descubrir lugares a los que quizá después quieras regresar con más tiempo.
Y, además, tienes algo que no ocurre en un viaje convencional: después de pasar el día recorriendo una ciudad, vuelves a tu alojamiento, cenas, disfrutas de algún espectáculo y te despiertas al día siguiente en un lugar completamente diferente.
Este viaje lo hicimos en familia y para nosotros fue una experiencia que repetiríamos.






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