Marvao, una joya del Alentejo Portugués

29.1.19


Marvao es una villa portuguesa perteneciente al distrito del Alentejo. Una pequeña localidad anclada en el tiempo, imprescindible si visitas esta zona. En este artículo te contamos qué ver en Marvao, qué hacer en Marvao y mucho más sobre nuestra experiencia.

Marvao es uno de esos lugares que me encantan. Está lleno de paz, de calma, es pequeño, no muy conocido y, además, te atrapa. ¿No os ha pasado que os gusta tanto lo que tenéis ante vuestros ojos, que no os queréis ir? Los minutos pasan... 5, 10, 15... y hay algo que te impide avanzar, piensas que mientras más lo mires, más tiempo durará el recuerdo intacto en tu memoria. Pues así es Marvao.


Para terminar 2018, decidimos hacer un pequeño roadtrip por Portugal y la zona escogida fue el Alentejo, ya que no conocíamos nada. Tuvimos suerte y, aunque fuimos en época navideña, nos hizo buen tiempo. 

En cuanto vi fotos de Marvao, sabía que la tenía que incluir en la ruta, a pesar de pillarnos mucho más lejos que el resto de los lugares a visitar. Fue una decisión muy acertada, ya que fue uno de mis lugares favoritos de la ruta.

Qué ver en Marvao

Marvao es un pueblo medieval fortificado, de apenas 600 habitantes, que se encuentra junto a la frontera con España. Ubicado en pleno corazón del Parque Natural de la Sierra de San Mamede, lo convierte en el territorio alentejano con mayor altitud, por lo que ofrece unas increíbles vistas panorámicas y paisajísticas.

Encontrarás un aparcamiento justo al llegar a la villa, donde verás el nombre de Marvao.


Nuestro recorrido empieza por Puerta de Rodao. Esta puerta es la entrada a la villa por su lado norte y justo al comienzo, encontraréis la Oficina de Turismo, así que es perfecto para entrar y que os den algo de información.


Nosotros cogimos un mapa, pero cierto es que Marvao es muy pequeño y en su totalidad está rodeado de murallas, así que lo mejor es dejarse llevar por sus estrechas calles e ir descubriendo sus rincones.



Callejeando llegamos hasta el Castillo y sus jardines, donde estuvimos un rato contemplando todo y haciendo fotos. Los jardines se encuentran justo a los pies del castillo y desde ahí, verás una de las estampas más bonitas del pueblo.


El Castillo de Marvao fue construido sobre la roca a finales del siglo IX. Con el trascurso de los años, ha ido sufriendo modificaciones que le dieron el aspecto que tiene hoy en día.

La visita al castillo comienza con una Cisterna impresionante de 10 metros de altura y 46 de ancho, que acumulaba agua para 6 meses aproximadamente.


Entre otros de sus elementos destacan su Patio de Armas o la Torre del Homenaje, desde la que tendrás unas vistas de las murallas increíbles. Todo el recinto está muy bien conservado y merece muchísimo la pena.



La entrada al Castillo de Marvao tiene un precio de 1,50 euros y se puede visitar todos los días de 10 a 17 horas.

Justo al lado del castillo se encuentra la Iglesia de Santa María que alberga el Museo Municipal. En el museo podemos ver una colección dividida en núcleos de arte sacro, arqueología y etnografía.


Existen dos iglesias más en Marvao, la Iglesia de Santiago y la Iglesia del Espíritu Santo, junto a ésta última se encuentra la Casa del Gobernador (residencia del gobernador militar de la villa). 

A las afueras de las murallas se encuentra el Convento de Nuestra Señora de la Estrella.

Existe otra visita que puede ser interesante en la zona, las Ruinas Romanas de Ammaia, localizadas a casi 8 kilómetros de la villa.

Su precio es de 3 euros y se puede visitar de 9.00 a 12:00 horas y de 14:00 a 17:30.

Esta ciudad romana fue abandonada y, a día de hoy, no hay mucho excavado. Nos encantan estos lugares, pero tras ver fotos no nos convenció pagar 3 euros para no ver casi nada, así que no la visitamos.

Otras actividades qué hacer en Marvao

Durante el mes de octubre se celebra en esta villa portuguesa Al Mossassa, el festival islámico de Marvao. Se realiza cada año en homenaje a Ibn Marwan, el fundador de la villa. Este festival reúne gastronomía y artesanía, pudiendo encontrar en él: animación, un mercado típico y música.

Justo al mes siguiente, en Noviembre, se realiza la Feria de la Castaña, una de las especialidades de la región y con una importante influencia en su gastronomía ya que se usan en sopas, platos de carne y pescados y, por supuesto, en los dulces.

Dónde comer en Marvao

Para comer elegimos un pequeño establecimiento que se encuentra a 4 kilómetros de la villa, también perteneciente al municipio de Marvao.


En J.J.Videira probamos la sopa de açorda alentejana, típica de la región y hecha a base de pan, bacalao, cilantro y huevo, bacalao y unos filetes a la parrilla. Pedimos medias raciones. El precio de todo con dos bebidas y todos los aperitivos que nos pusieron (puedes pedir que te los retiren y no te los cobrarán, pero nosotros los aceptamos en esta ocasión) fue de 27,30 euros.




El lugar es muy agradable y tranquilo, tiene un pequeño salón en su interior. Nos atendieron en perfecto español y es que debido a la cercanía con España, prácticamente todo el mundo lo habla muy bien.

Los alrededores del J.J.Videira merecen la pena, nosotros tras comer dimos una vuelta para poder descubrirlos, es lo bueno que tiene ir en coche, que vas a tu ritmo.



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16 comentarios

  1. Ains que sitio más bonito!!! Chulisimas las fotos!!! Un besazo parejaza!!
    www.gadorvision.com

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    1. Marvao es una maravilla, uno de esos sitios que todo el mundo debería conocer. Gracias por pasar. Besos.

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  2. Me encantaría conocer el Parque Natural de la Sierra de San Mamede y esta localidad de Marvao que desde luego has retratado de manera muy especial. Portugal sigue siendo la gran desconocida de muchos españoles y hacéis muy bien en poner en valor su patrimonio cultural y natural. Preciosa entrada, abrazos!!

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    1. Nos encanta Portugal, Miguel, lo tenemos muy cerca y tiene lugares preciosos deseando ser descubiertos, así que seguiremos visitándolo cada vez que podamos. Gracias por pasar. Besos.

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  3. Hola guapa, un lugar precioso, que me encantaría visitar y las fotos son fantasticas. Besitossss

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  4. ¡Qué ganas tenía de ver ya vuestra visita a Portugal!
    Viendo las fotos y leyendo el texto también pienso que fue un acierto que visitárais éste lugar, ya no sólo por la ausencia de gente, que para mí suma muchos puntos, sino porque me gusta el encanto de los pueblos empedrados portugueses. Desde luego que han sido únicos en su forma de construir y su arquitectura es reconocible al rededor del mundo.
    Las cisternas portuguesas me fascinan. Son un ingenio de la mano del hombre y las portuguesas... pues ahí están, en pie aún y plenamente funcionales si se quisiera.
    Un besazo

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    1. Nos encanta Portugal, Macarena, tiene rincones desconocidos tan bonitos... y nos encanta descubrirlos. Aún quedan varias entradas, ya verás, pero eso si, para nosotros Marvao fue de lo más bonito que visitamos. Gracias por pasar. Besos.

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  5. Un lugar precioso, no lo conocía así que gracias por compartir. Un beso

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  6. Muito interessante essa visita a Marvão. Estive à pouco tempo no Alentejo, mas passei por outros lugares.

    Olhar D'Ouro - bLoG
    Olhar D'Ouro - fAcEbOOk
    Olhar D'Ouro – yOutUbE * Visitem & subcrevam

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  7. ¡Pero que sitio más precioso! Acabo de quedarme con la boca abierta, ni idea tenía de su existencia.

    Voy a tener que apuntarlo a mi lista de sitios que visitar.
    ¡Mil besos!

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  8. Vaya, que maravilla Verónica! Me encanta Portugal, Marvao no lo conozco...ahora un poco sí:))
    Tengo nostalgia...me gustaría volver,.....
    Un beso

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  9. Pero que chulo no lo conocia. Acabo de ver el mapa por curiosidad y queda realmente cerca de España. Unas fotos super apetecibles como siempre tanto gastronómicas cono de paisajes jeje. Besos gracias por este descubrimiento.

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  10. Qué preciosidad de sitio. Y qué pena no haberte leído antes, porque una de las veces que fui a Portugal pasando por Extremadura, paramos en Estremoz porque nos lo recomendaron, y veo que Marvao nos pillaba más o menos igual...

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